La estrategia europea de Data Spaces no se limita a unos pocos sectores.
Está diseñada para extenderse de forma progresiva a toda la economía, y dos de los ámbitos clave en esta expansión son finanzas y energía.
En el sector financiero, la iniciativa FIDA (Financial Data Access Regulation) busca avanzar hacia un modelo de Open Finance. Su objetivo es permitir que los datos financieros puedan compartirse de forma segura entre distintos actores, ampliando el concepto de Open Banking.
Esto incluye datos más allá de cuentas bancarias, como inversiones, seguros o pensiones.
Aunque todavía en fase de desarrollo, se espera que FIDA sea plenamente aplicable entre 2027 y 2028.
En paralelo, el Energy Data Space define la arquitectura para el intercambio de datos en el sector energético.
Esto es especialmente relevante en un contexto de transición energética, donde la gestión eficiente de datos es clave para optimizar redes, consumo y generación.
El blueprint técnico ya ha sido publicado, y su despliegue está en marcha.
Además, la Comisión Europea está impulsando iniciativas complementarias, como la plataforma “Simpl”, que actuará como middleware para conectar distintos Data Spaces.
Esto refuerza la visión de un ecosistema interconectado.
Los Data Spaces no son proyectos independientes, sino piezas de una misma infraestructura.
A medida que se despliegan en distintos sectores, su valor aumenta exponencialmente, ya que permite la creación de nuevas cadenas de valor entre industrias.